Si es servicial, entonces tiene voz femenina

Cuando la tecnología reproduce estereotipos de género

Nunca se preguntaron por qué Siri, a pesar de poder configurarse con voz masculina, tiene por default una de mujer, o por qué la mayoría de las voces de los GPS o la del traductor de Google son femeninas.

La tecnología reproduce y perpetúa imaginarios patriarcales que vinculan lo femenino a las labores de asistencia. Compañías como Apple, Google o Amazon decidieron que sus productos tecnológicos, que no poseen género, tengan voz femenina y en general un tono “sensual”, básicamente porque están dirigidos a cumplir funciones de asistencia y servicio.

Según un estudio publicado por la Universidad de Stanford, las personas prefieren voces femeninas cuando el contenido está vinculado a lo emocional, pero cuando el contenido es científico, eligen voces masculinas porque estas últimas “generan más credibilidad” y se asocian más con la autoridad. No hace falta estudiar en Stanford para afirmar que estas preferencias responden a una cosa: al patriarcado.

Hace un par de años, en España, la Confederación Nacional de Mujeres en Igualdad, la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género y la Agencia Tangoº impulsaron la campaña #VocesEnIgualdad, con el propósito de visibilizar el sesgo de género presente detrás de la decisión de las empresas tecnológicas de asociar un producto, cuya función es de servicio, con lo femenino a través de una voz.

El hecho de que los productos que funcionan como asistentes virtuales tengan en su mayoría voces femeninas demuestra que la industria tecnológica, escudándose en estudios académicos cuyas conclusiones reflejan que las percepciones están permeadas por el patriarcado, lejos de romper con esta lógica, reproduce y fomenta en el imaginario social estereotipos de género que reducen lo femenino a un rol servicial y pasivo.  

Córdoba: Trabajadoras de prensa contra el machismo

Las trabajadoras de prensa de la provincia de Córdoba realizaron ayer por la tarde un acto para manifestarse en contra del machismo y sus múltiples formas de violencia en la plazoleta del reloj Cucú, en Carlos Paz.

La convocatoria fue realizada por la secretaría de Género del Cispren (Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba)  y cuenta con la adhesión del colectivo #NiUnaMenos Villa Carlos Paz.

Bajo la consigna #AhoraHablamosNosotras, periodistas de distintos medios de prensa se manifestaron y apoyaron un documento que se leyó, y se anunció la creación del protocolo de prevención de violencia de género para empresas periodísticas.

Con consignas en contra de las bromas sexistas y una plaza llena de gente el acto fue conducido por representantes del Círculo Sindical de la Prensa, Cispren, de las Trabajadoras de Prensa Córdoba, de la Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades del Cispren, de la Red Par, y NUM Córdoba. Las trabajadoras de prensa pidieron respeto por su profesión. Muchas de ellas sufren el acoso de los artistas que entrevistan durante las temporadas de verano.

“La iniciativa surgió de las compañeras que se acercaron hasta el gremio diciendo que querían hacer algo para manifestarse y reclamar respeto profesional, a partir de situaciones de acoso y de bromas sexistas siempre presentes en la temporada de espectáculos de verano en las Sierras”, contó Mónica Reviglio, secretaria de género del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren) al diario La Voz.