Mrs. America, el feminismo y sus contradicciones

¡Arranca diciembre y vuelven las recomendaciones! Para este finde largo, les traigo una serie para maratonear: Mrs. America. Mrs. America sigue la historia de Phyllis Schlafly, una estadounidense conservadora que organizó a otras mujeres de su círculo en contra de la Enmienda de igualdad de derechos entre varones de mujeres, allá por los años setenta. Si bien la serie tiene como protagonista a Schlafly, no relata solo su vida, sino también la historia del movimiento feminista estadounidense y sus contradicciones internas, además de retratar a la perfección la experiencia de ser mujer e intentar hacer política, sea cual fuere tu ideología o partido.

Phyllis Schlafly, magistralmente interpretada por Cate Blanchette, se enfrenta a lo largo de la serie al contradictorio debate entre su militancia política y su rol de ama de casa. El tiempo invertido en su actividad política y la notoriedad que comienza a tomar le traen problemas con su marido y amenazan el estilo de vida que ella defiende. Por otro lado, vemos cómo le cuesta introducirse en el mundo de la política, las concesiones que debe realizar y las negociaciones con hombres que la menosprecian y la subestiman constantemente.

En la vereda de enfrente la cosa no es tan distinta. Nos encontramos con mujeres que batallan contra cómo se las representa en los medios de comunicación: locas, histéricas y exageradas; lidian con compañeros sexoafectivos que las tratan como una amenaza y con hombres que las cosifican y las minimizan, y luchan por tener representatividad e imponer agenda en espacios políticos que las relegan constantemente a ser un adorno. Además, tienen que resolver las innumerables contradicciones internas y las diferencias.

Todos estos dilemas están representados de una forma maravillosa a través de las miradas de estas mujeres. Pero no todo lo que brilla es oro y tengo una crítica que, si bien no afecta la calidad de la serie, es importante: la enorme mayoría de las actrices elegidas para interpretar los personajes son hegemónicas. Si bien todes amamos a Cate Blanchett y Sarah Paulson y hacen un trabajo excelente, quizás llegó el momento de tener en cuenta la diversidad de cuerpos a la hora de hacer los castings. Más allá de eso, mi recomendación es que se instalen en un sillón/silla/cama y metan una maratón de Mrs. America.

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