Sobre las nuevas masculinidades y cómo el macho juzgador tiene cada vez menos lugar entre los varones.

Un reconocido y, al parecer, siempre polémico periodista estadounidense cuestionó en redes sociales la masculinidad del actor de Hollywood, Daniel Craig (para los que no retenemos nombres: James Bond, agente 007), junto con una foto del mismo cargando a su beba recién nacida en una típica wawita o portadora de bebés.

El periodista cuestionó su masculinidad por el sólo hecho de ser padre, escribiendo: “¡¡¡Oh 007 … ¿¡tú también? !!!, #papoose (portabebés) #emasculatedBond (bondcastrado)”

Sí, lo hizo un periodista con muchísimo audiencia y alcance en sus redes sociales; y sí, lo hizo este año, en 2018. Lo hizo respondiendo al modelo patriarcal de varón proveedor, al cual se lo excluye de las tareas de cuidado, pero sobre todo del amor de sus hijos y la posible participación en su crianza.

Pero esto no es todo. Lo más hermoso de este chimento hollywoodense y lo que nos deja pensando es como otro reconocidísimo actor (¡de hecho es el Capital América!), salió al cruce del periodista ante un nuevo mundo que se levanta y deja al descubierto los dinosaurios. El actor Chris Evans comentó: “Realmente tienes que estar tan inseguro de tu propia masculinidad para preocuparte por cómo otro hombre lleva a su hijo. Cualquier hombre que pierde el tiempo cuantificando la masculinidad está aterrorizado en su interior”.

¡Esperen! ¡Hay algo todavía mejor! Ante la reacción de Evans cientos de hombres se solidarizaron con el agente 007 y subieron a sus redes fotos cargado a sus bebés, algunos hasta mellizos!

Muchas veces hablamos del costo que “pagamos” las mujeres que nos percibimos feministas y a diario intentamos militarlo. Contradicciones con estereotipos que naturalizamos durante toda nuestra vida, confrontaciones con gente que quiere deconstruirse pero no puede, o simplemente con orgullosxs machistas que quieren seguir viviendo en 1920 y defenderán el patriarcado a capa y espada (en este caso recomiendo no intentarlo).

Pero en este sistema machista y opresor todes pagamos costos. ¿O no es un costo demasiado alto que durante cientos de años los varones tuvieran negado ante los ojos de la sociedad la posibilidad de cargar a sus hijos, de llevarlos en su pecho y sentirlos cerca en toda su crianza? Es altísimo.

Es por eso que cambiar esas conductas arraigadas durante siglos, también trae costos de deconstrucción que tendrán que soportar, como la reacción de los abanderados de la desigualdad. El cuestionamiento y ninguneo de los hombres que eligen dejar a sus hijos con sus esposas y salir a proveer, es lo que muchas veces tienen que soportar.

Todos estos costos de los que hablamos, son los de ser los protagonistas de un cambio que ya no tiene marcha atrás, que viene a terminar con años de historia de desigualdad. Esos que vale mucho la pena pagar. Pero hagamos especial foco en el costo que más nos importa en esta ecuación: Ya no se puede ser un dinosaurio gratis.

Ya no se puede defender al patriarcado ante el mundo sin pagar un costo, y cada vez es más alto. Y cada vez son más las reacciones ante estas agresiones, porque ya no tienen lugar en este nuevo mundo. Agresiones que no son más que demostraciones de enojo ante semejante cambio cultural.

¿Quedan dinosaurios? Quedan. ¿Seguiremos teniendo de estas “perlitas”? Seguro. Pero cada vez somos más los varones y mujeres que le hacemos frente a la resistencia del patriarcado ante el cambio que no tiene freno. Cada vez somos más los que estamos dispuestos a “pagar” ese costo que pagamos al cuestionarnos años de imposición. Y cada vez son más los varones que quieren ser pares, criar a sus hijxs y compartir con sus compañeras la crianza.

En fin, esta marea feminista los empapa también a ellos, a los varones que empiezan a descubrir que durante años también fueron privados de sentir y hacer lo que quisieran. Y ante esto reaccionan. ¿Qué pasa cuando un machista despliega todo su conocimiento sobre el tema y pretende, como hace unos años, plantarlo como verdad absoluta? Lo prenden fuego.

Como se dice, “somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar” y los dinosaurios ahora van a arder.

Por Natalia Abal // IG: @nataliasolabal   TW: @natiisool

Aporte colaborativo para Comunicadas.

 

 

 

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