Las víctimas de violencia de género pueden usar el transporte público sin permiso para circular

Las personas que estén atravesando situaciones de violencia de género pueden circular en transporte público a pesar de no contar con el permiso requerido para circular en esta nueva etapa de aislamiento social, informaron hoy los ministerios de Transporte y de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

«Más allá de las restricciones y la necesidad de permisos para circular, las personas que se encuentren en una situación de violencia por motivos de género pueden pedir autorización por 24 horas y, aunque no lo tengan, utilizar el transporte público para denunciar, solicitar asistencia a dispositivos de abordaje de las violencias o a familiares y círculo de confianza», dijeron a través de un comunicado.

Esta disposición «busca brindar las herramientas necesarias de accesibilidad para las personas en situación de violencia de género», en el contexto de la nueva etapa de la cuarentena por Covid-19, que se inició el pasado 1 de julio.

«Se coordinó con en el Ministerio de Seguridad de la Nación para que el personal policial puedan acompañar, asistir y asesorar a personas en situación de violencia por razones de género que se encuentren circulando», dijeron.

También recordaron que está disponible las 24 horas, los 365 días del año, la Línea 144 del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad para asesoramiento telefónico «ante cualquier emergencia».

El viernes pasado, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y la ministra Elizabeth Gómez Alcorta, presentaron el Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género 2020-2022.

«La cartera a cargo de Mario Meoni es uno de los organismos que participan de dicho plan con el compromiso de lograr un transporte más justo y equitativo», afirmaron.

En ese ministerio «se implementaron medidas importantes en materia de género», tales como «capacitaciones de la Ley Micaela en todos los organismos descentralizados», «un Plan Integral de planificación con perspectiva de género», «acciones para la prevención de las violencias por motivos de género» y «nombramiento de responsables de la materia en todos los organismos dependientes del Ministerio, entre otras.

Fuente: Télam

Ex alumna del Nacional Buenos Aires denunció abusos en un viaje de estudios

Emilia Viacava denunció ante la justicia los abusos sexuales que sufrió por parte de P.M., un coordinador de viajes estudiantiles de una agencia que hasta el año pasado se encargaba de llevar contingentes de alumnxs del Colegio Nacional Buenos Aires a Jujuy, cuando ella era alumna del Nacional Buenos Aires hace 11 años.

Vivacava declaró durante seis horas ante un fiscal todo lo que había ocurrido en el año 2008 cuando ella tenía 17 años y su abusador 43. Denunció que el hombre abuso de ella delante de sus compañeros durante un viaje a Jujuy, como luego de regresar el hombre la rastreó y la manipuló, la hizo ir a un lugar en la localidad de Turdera donde abusó de ella y además aseguró que allí le mostró pornografía infantil.

Emilia Viacava recuerda que siempre se terminaba echando la culpa ella misma.

Imagen: Joaquín Salguero (Página 12)

Emilia le contó al fiscal que P.M. tenía en el domicilio de Turdera un espacio que parecía dispuesto a producir videos y fotografías.

También relató que sufrió amenazas y que los abusos generaron en ella una década de depresión y ataques de pánico.

El testimonio de Emilia está respaldado por otras tres víctimas que relataron abusos similares, cuando estudiaban en el Nacional Buenos Aires y en el Colegio Carlos Pellegrini. Ella realizó la denuncia en Buenos Aires y en la provincia de Jujuy.  Para aportar pruebas a la Justicia, Viacava caminó seis horas sola en la montaña, en las afueras de Tilcara, hasta dar con el refugio donde habían comenzado los abusos, un lugar solitario que sólo usaba PM para sus contingentes: la joven no sólo dio con el refugio, sino que también lo documentó en fotos y videos que aportó para sustentar la denuncia.

Una de las denunciantes caminó durante horas para encontrar el lugar donde fue abusada. Crédito: Facebook.

Se calcula que durante 15 años «el pelado», aparentemente el apodo del abusador, coordinó grupos de menores de edad, unos diez grupos de 3 comisiones, el equivalente a cien alumnos por grupo.


Mendoza: perdió un embarazo de cuatro meses tras recibir una salvaje golpiza de su novio

Una mujer de 36 años fue salvajemente golpeada por su pareja, lo que derivó en la pérdida del embarazo de casi cuatro meses. Según fuentes del caso, el hombre, de 28 años.

El martes a la madrugada en la localidad de Rivadavia en el barrio Costa Canal, un asentamiento de emergencia extremadamente precario fue atacada por su pareja. El hombre la llevó al hospital cerca de las 5 de la mañana diciendo que la mujer se había caído. Llegó con una importante hemorragia, con un aborto en proceso, estando de 16 semanas.

En el hospital le salvaron su vida, porque debido a la violencia del ataque podría haber sido un femicidio. La pareja de la mujer quedó detenida. No trascendieron los nombres del agresor, ni de la víctima.

En lo que va del año se han registrado dos femicidios en Mendoza. En tanto, durante 2018 se produjeron en la provincia 16 asesinatos de mujeres en contexto de violencia de género, de acuerdo al informe de la Organización Casa del Encuentro.

Tucumán: el único refugio para víctimas de violencia de género está clausurado. El gobierno nacional prometió 36 refugios, solo construyó 10

El único refugio para mujeres víctimas de violencia machista de la provincia lleva cuatros meses sin funcionar porque se inunda cuando llueve. El “Refugio Hogar para Mujeres y sus Hijos Víctimas de la Violencia”, que depende de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, cerró sus puertas en diciembre hasta que se reparen las filtraciones en el techo.

El “Refugio Hogar para Mujeres y sus Hijos Víctimas de la Violencia”, que depende de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, cerró sus puertas en diciembre hasta que se reparen las filtraciones en el techo.

Este refugio fue inaugurado en diciembre de 2016 por la Municipalidad.
En un ala del predio se alberga a personas en situación de indigencia para evitar que duerman en la calle, y en el otro sector se alberga a las mujeres. En dos años de funcionamiento, el Refugio recibió a 62 mujeres y a 119 niños. 

De acuerdo con el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres para 2017-2019, -dentro de la Ley de Protección Integral a las Mujeres (26.485)-, se contempló la construcción de 36 refugios u Hogares de Protección Integral en todo el país. Según datos del Instituto Nacional de la Mujer (INAM), sólo se construyeron y equiparon 10 durante la gestión de Mauricio Macri.

A Tucumán se le asignó un proyecto con fondos nacionales, pero no comenzó. El proyecto aceptado por Nación, para Tucumán, contemplaba remodelar las instalaciones del ex Agromecánico General Belgrano en Tafí Viejo. Sin embargo, el INAM modificó los proyectos para ofrecer fondos para equipamiento.

El Ministerio del Interior de la Nación sólo tiene planificada la construcción de tres hogares más, de acuerdo con los datos obtenidos por el sitio especializado Chequeado.com. 

Los tres hogares se harán en Junín, La Plata y Quilmes -municipios de Cambiemos-, con un presupuesto de $40 millones. Por fuera de este esquema de construcción con el Ministerio del Interior, se hicieron nueve refugios más, según informó el INAM a Chequeado.com. En muchos de esos casos se trataba de refugios que fueron iniciados o planificados durante la gestión anterior.

Con un Estado ausente resolver la emergencia en violencia de género que vive el país será imposible. Sin un Estado comprometido con fondos y recursos bajar la tasa de femicidio no ocurrirá. Es necesaria la contención de las víctimas de violencia, la posibilidad de ofrecer una salida económica que le permita desvincularse del violento al igual que un hogar para acomodarse.

El gobierno nacional ni siquiera respeta el Plan de Acción acordado en el año 2017 para erradicar la violencia contra las mujeres. Mientras, nos siguen matando.