Repudian a Juan Darthes en Brasil

La semana pasada Juan Darthes viajó a su Brasil natal desde un aeropuerto en Rosario. Todas nos preguntamos si volverá. Al ser brasileño el actor tiene el beneficio de no poder ser extraditado.

Escrache contra Darthés en la avenida Paulista.

Bajo el lema «El rechazo a Juan Darthes cruza fronteras», el grupo Colectivo Feminista de Argentinas en Sao Pablo, rechazó la presencia del actor.  Su presencia tampoco fue bien recibida por actrices brasileras que viralizaron mensajes de repudio. «Meterse con una es meterse con todas»

Afiches contra Darthés en las calles de San Pablo.

Argentinas radicadas en Brasil realizaron una campaña en repudio por el arribo de Darthés a ese país.

Mira como nos ponemos: cuando las situaciones interpelan y movilizan

Ayer mujeres de diferentes agrupaciones políticas y sociales realizaron una intervención en la puerta de Nordelta repudiando al violador Juan Darthes. La denuncia de Thelma Fardin movilizó a la sociedad. Uno de los casos que trascendió en las redes sociales fue el del oftalmólogo Fernando Bustince. Su hijo contó en las redes sociales el abuso y los golpes que sufrió su familia por parte de ese hombre y que a pesar de haber sido condenado a cinco años de prisión  por un Tribunal de Quilmes sigue libre.

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En el barrio Fincas de Iraola vecinos y vecinas se manifestaron para pedir la expulsión del lugar a Fernando Bustince abusador y golpeador condenado, luego de que se conoció la publicación de su hijo en las redes sociales.

En el club Argentino de Quilmes socios y socias se manifestaron ayer para que expulsen del club al concejal Daniel Zisuela detenido por encabezar una red de prostitución de menores.  Zisuela fue presidente del club hasta noviembre pasado cuando presentó su renuncia.

Así quedó el estadio, ya sin el nombre de Daniel Zisuela en la tribuna.

La sororidad es una decisión política

Jorge “El loco” Romero, denunciado por varias mujeres por acoso sexual y abuso de poder, todavía no renunció a su banca en el Senado de la Provincia de Buenos Aires. El senador y dirigente de La Cámpora pidió licencia, que recién será validada en marzo de 2019.

Por su parte La Cámsororidad decisionpora se limitó a emitir un comunicado lleno de generalidades, que lejos de hacer hincapié en los acusados – ya que las denuncias al día de hoy alcanzan a otros referentes y militantes, pero no los mencionan- analizó de forma social el comportamiento machista y patriarcal de su organización. Una vez más, La Cámpora silencia las denuncias que alcanzan a los referentes encargados de formar cuadros políticos y contener jóvenes que se acercan a la política con ganas de transformar realidades.

En la misma línea se expresó el senador cuando se excusó de ser un varón criado en una sociedad patriarcal y aseguró “puedo ver que en el pasado tuve prácticas machistas que en ese momento parecían naturales”, como si obligar a una mujer a practicarle sexo oral o abusar de su rol dentro de la organización para silenciar mujeres fuera algo natural. Lejos de tomar una posición sobre estas denuncias o hacer una autocrítica por estos dos pésimos comunicados, dentro de la mesa chica hay silencio de radio. ¿Acaso eso no es seguir silenciando a los denunciantes? La exigencia debe ser tanto desde las bases como desde la conducción. En eso, los máximos referentes hacen agua. Varios de los relatos puntualizan en que los referentes no atienden las denuncias.

En abril de este año la organización kirchnerista publicó la nota “Nada que esconder”, en la que expresaba que frente a las denuncias de violencia de género se activaba el “Protocolo interno de detección, abordaje y acompañamiento de situaciones de violencia contra las mujeres”, con el propósito de tomar todas las medidas necesarias y  garantizar la protección y atención adecuada para las compañeras. Sin embargo, Stephanie Calo, la mujer que denunció a Romero públicamente, expresó que el mismo no está a disposición de las militantes.

Las acusaciones de violencia de género y abuso sexual no se agotan en Romero, son varios los dirigentes denunciados y todos los casos tienen como eje en común el ocultamiento de las denuncias y el resguardo de los denunciados por parte de La Cámpora. Tal fue el caso de Julián Eyzaguirre, referente universitario de la agrupación, denunciado en varias oportunidades por compañeras y exparejas, y a quien La Cámpora apartó de la Mesa Nacional y de sus responsabilidades universitarias, pero para darle un empleo en la Legislatura porteña. Finalmente, según expresa el informe de la periodista Luciana Geuna, al ver que las denuncias continuaban, la organización le gestionó una beca en el exterior donde actualmente se encuentra estudiando.

Otro dirigente denunciado en los últimos días fue Gustavo Matías, hoy responsable político a nivel provincial de la agrupación Néstor Kirchner, quien fue acusado por una mujer de haberla llevado contra su voluntad a un hotel alojamiento y de haberla amenazado para que no hable, hecho que ocurrió mientras Matías se desempeñaba como referente de La Cámpora Vicente López. La respuesta por parte de los responsables de Unidad Ciudadana de la zona fue similar a la de La Cámpora a nivel nacional: un comunicado general, bastante lavado y que en ningún momento menciona al acusado.

En la misma línea, un exmilitante de Hurlingham contó que fue abusado cuando era menor por Alberto Monzon, Nicolas Abregu y Alejandro Monzon, tres compañeros de militancia, de los cuales los últimos dos continúan militando en La Cámpora a pesar de la denuncia.

El tratamiento frente a las denuncias tienen un punto en común y es la ausencia de respuestas concretas por parte de la agrupación. La mayoría de las mujeres que denunciaron violencia de género hacia dentro de La Cámpora señalan a Mayra Mendoza, la única mujer que integra la Mesa Nacional de la organización y responsable de género de la misma, como una de las responsables del silenciamiento. Llama la atención que la diputada nacional no se haya expresado sobre el tema, ni haya compartido el comunicado que la agrupación redactó como respuesta a los hechos denunciados.

La violencia sexual contra las mujeres y disidencias está directamente relacionada con el poder y la dominación. Las prácticas patriarcales son transversales a todo el arco político y van a continuar mientras triunfe el silencio y la inacción por parte de los que tienen el poder de hacer algo al respecto. Para deconstruir primero hay que evidenciar dichas prácticas y dejar de negarlas. Los varones que ocupan la mayoría de los lugares de poder y decisión dentro de las organizaciones militantes tienen que reconocer sus privilegios para poder luchar contra las desigualdades sociales que dicen combatir. Asimismo, es necesario que las mujeres que logran llegar a ocupar un lugar dentro de la mesa de decisión y conducción aprovechen ese lugar para terminar con las prácticas que oprimen a les otres.

La sororidad es una forma de construcción política, siempre y cuando no se la vacíe de contenido. El feminismo plantea una lucha política en la cual el silencio no es una opción.

 

Mirá cómo nos ponemos: habló la mujer que denunció por abuso sexual al senador Marino (UCR)

“Toda la vida no hice más que estudiar y prepararme para poder desarrollarme, me costó muchísimo y no lo logré, ¿sabe por qué no lo logré? Por este tipo de situaciones, porque lo que está en juego acá no es la honorabilidadcongreso violin del senador, sino la marca indeleble que ha dejado en mi este tipo de conductas.” Así comienza su relato Claudia Guebel, la trabajadora del Congreso que denunció por abuso sexual al senador nacional por La Pampa, Juan Carlos Marino.

En diálogo con Nelson Castro, en el programa La Mirada Despierta (Continental), Guebel expresó que fue interpelada por el relato de Actrices Argentinas y el hecho de que una de sus hijas ganara un concurso en una de las fiscalías de violencia de género de la Ciudad de Buenos Aires. En este sentido, Claudia hizo hincapié en que los abusos no ocurren solo en el ámbito cultural, sino que son moneda corriente en el ámbito de la política, principalmente porque es allí donde se juegan las relaciones de poder y dominio por excelencia.

Claudia contó que hace 32 años que milita en la UCR, partido por el que es senador Juan Carlos Marino. Con voz quebrada dijo que siente mucha vergüenza porque siempre levantó las banderas de la ética y de la honradez del radicalismo.

El relato de Claudia es estremecedor porque describe lo que vive una mujer trabajadora en el ámbito de la política, teniendo que remar a contracorriente a pesar de haberse preparado profesionalmente y haber dedicado su vida a la militancia. Asimismo, evidencia que no importa su edad, en este sistema patriarcal, una mujer siempre está en riesgo de sufrir abusos y acosos. No importa cómo te vestís, tu apariencia física, cómo hablas o dejás de hacerlo, etc. Como expresa Rita Segato, los crímenes sexuales son crímenes del poder, de dominación, cuya finalidad no es sexual, sino moralizadora.

Por otra parte, Claudia expresó que se animó a denunciar al escuchar el relato de Thelma y al ver que padecía lo que su hija combatía desde la fiscalía de violencia de género, esto demuestra que la revolución de las hijas es una realidad. Gracias a su lucha, las nuevas generaciones ayudan a que sus antecesoras se puedan quitar el velo y puedan hablar.

Estamos juntas y unidas, eso nos protege y nos llena de valor. La voz tiene efecto dominó. Al tiempo que un relato de una mujer anima a otra a hablar, se van cayendo las piezas que sostienen al sistema patriarcal. Es por ahí.

Mirá cómo nos pusimos.

Denuncian al Senador radical Marino por abuso sexual

El senador radical por La Pampa Juan Carlos Marino fue denunciado este jueves por abuso sexual. La presentación la hizo una empleada del Congreso y recayó por sorteo al juzgado federal N° 5 y a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°6.

El senador Juan Carlos Marino

La denunciante explicó que no había una relación de confianza ni de amistad entre ella y el senador y constantemente le enviaba mensajes . Según detalló «al mes de empezar a trabajar, comencé a recibir mensajes de WhatsApp a mi celular que conservo actualmente”. También contó que “en esos mensajes me decía ‘¿Dónde estás?’ ‘¿Dónde vivís?’ ‘Voy a estar por allá; me doy una vuelta’ ‘Preparate, que voy a tu casa’. Me enviaba videos alusivos al sexo».

La mujer afirmó también en su presentación judicial que “una vez que nos encontramos solos directamente me tocó los pechos y me preguntó cuándo íbamos a tomar un café, me dijo que aguardara su llamado que en cualquier momento nos veíamos». Y también que en un oportunidad recibió abusos por parte de un asesor del senador pampeano.