Denunció a su ex pareja por violencia de género y la justicia le pide «autocrítica»

Natalia Tortorici fue noticia cuando en abril de 2019 se difundió un video de una cámara de seguridad, donde se ve a su ex pareja agrediendolá, mientras tenía a su hija de dos años en brazos.

En el video se puede observar como Alfredo Javier Fernandez intenta llevarse por la fuerza a la hija de ambos, mientras golpea y empuja a Natalia en plena calle del barrio Villa Primera, de Mar del Plata. Vecinos y vecinas intentan socorrerla.

Natalia Tortorici denuncia que una de las psicologas que intervino en la causa la responsabiliza a ella por el hecho. En el informe de la licenciada Betina Casaza se afirma que «Tortorici presenta una elevada sensibilidad, refiere a la dificultad que la otra parte cumpla con el acuerdo pactado, resultándole muy conflictivo que ésta comprenda sus pedidos en cuanto a la modalidad de cuidado de la menor».

En el reporte también dice respecto a la escena registrada, que deriva del pedido de restringir las visitas del padre, «proyectando la culpa en el otro y ausente de la autocrítica en cuanto a la posición de la misma en la perpetua relación disfuncional».

Sobre el hombre el informe dice que «reconoce su exceso en la escena de violencia, al sentirse desbordado por la constante demanda de Natalia, la que en cada ocasión que está con su hija le pide que le envíe fotos, lo llama constantemente, e impide que su hija pernocte en su casa».

Informe

Justicia Machista: “Señora, ¿usted es tarada? Vuelva con él”, la respuesta de una jueza a una mujer golpeada

Julieta María Ormaechea, titular del Juzgado de Paz de San Vicente, fue suspendida por 90 días. Podrían someterla a un jury de enjuiciamiento. 

‘Señora, somos grandes ¿Usted es tarada? ¿Es mogólica? ¿Es discapacitada?… Vuelva con él y déjese de molestar”.  De esta manera Julieta María Ormaechea, titular del Juzgado de Paz de San Vicente, le hablaba a una mujer que había denunciado a su marido por la violencia que ejercía en la familia. 

Estas frases, junto a otras que muestran el nivel de maltrato de la jueza, constan en un expediente que también acusa a Ormaechea de mandar a quemar montones de expedientes de causas de violencia de género. Al ordenar la incineración de denuncias no ratificadas, impidió su incorporación a cualquier estadística. Además, eran denuncias originales remitidas por la Comisaría de la Mujer.

Un escándalo. El accionar de esta Magistrada viola derechos y presenta graves errores, como exigir la ratificación de las denuncias, cuando la ley 12.569 de Violencia Familiar nada dispone al respecto, imponiendo un requisito que limitó el acceso a la justicia e impidió el dictado de medidas urgentes. 

La jueza hizo todo lo posible para que las víctimas no tengan justicia ni una protección por parte del Estado. Exigía un patrocinio letrado en etapas donde no era necesario, le exigía a las denunciantes desplazarse a lugares lejanos complicando las denuncias y los trámites.

El expediente habla de «requisitos dilatorios y burocráticos». También se denuncia que la jueza «negó de forma sistemática las medidas cautelares protectorias», que «denegó alimentos en supuestos en que su determinación resultaba urgente» y también que «celebró audiencias en forma conjunta entre las víctimas y victimarios». La ley 12.563 lo prohíbe.

El procurador bonaerense, Julio Conte Grand, presentó una denuncia contra la jueza «por quebrantar las normas protectorias en violencia familiar» de la Ley 12.569 de Violencia Familiar de la provincia de Buenos Aires. La denuncia del procurador es del 17 de abril de 2019. Ahora, la Suprema Corte bonaerense resolvió suspender a la jueza por 90 días. 

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Quedó impune el femicidio de Paula Perassi: los nueve imputados absueltos

La justicia absolvió por unanimidad a los imputados por el crimen de Paula Perassi, desaparecida en 2011 en la ciudad santafecina de San Lorenzo.

Los padres de la joven conmocionados por el fallo.

Paula Perassi salió de su casa cerca de las 22 horas, el domingo 18 de septiembre de 2011. Había recibido un llamado a su celular desde una cabina telefónica, en donde le pedían que fuera a buscar la tarea de uno de sus dos hijos.

Para la fiscal, la persona detrás de esa conversación era el propio Gabriel Strumia, que estaba decidido a obligar a Paula, que era su amante, a abortar. El hombre estaba casado.

Con la ayuda de su esposa y su chofer, el empresario habría secuestrado a Paula en la puerta de su casa y la habría llevado a la fuerza a la casa de la partera Mirtha Ruñisky, en donde interrumpieron el embarazo. Sin embargo, durante esa intervención, la víctima habría muerto.

El padre de la víctima, Alberto Perassi, sufrió varios ataques intimidatorios a lo largo de la investigación, a tal punto que siempre lleva puesto un chaleco antibalas en sus apariciones públicas.

Este jueves dos de mayo llegaron a juicio oral Gabriel Strumia, el empresario metalúrgico; su esposa, Roxana Michl; el chofer y mano derecha del hombre, Antonio Díaz; y Mirtha Rusñisky, quien estaba sindicada como la que le practicó aborto clandestino. Los cuatro estaban acusados de los delitos de «privación ilegítima de la libertad y aborto no consentido seguido de muerte» de Perassi.

También estaban acusados al comisario Adolfo Puyol y a los policíasJ Gabriel Godoy, Jorge Krenz, Aldo Gómez y María José Galtelli, por «encubrimiento agravado». Es decir, por desviar la investigación.

Todxs fueron absueltos.


Femicida libre: intentó abusar de una mujer pero para la justicia no tiene antecedentes y lo libera

Pablo Víctor Cuchán tenía libertad condicional tras haber sido condenado a 18 años de prisión por haber asesinado, descuartizado, y quemado en una parrilla a su novia Luciana Moretti (15) en el 2004. 

El sábado pasado en Bahía Blanca trató de abusar de una mujer, quien se tiró del auto donde ambos viajaban. Fue detenido por la policía pero el lunes lo liberaron por decisión de una fiscal que consideró que Cuchán no tiene antecedentes ya que la condena por el crimen de hace 15 años atrás «aún no está firme».

Según el relato de la mujer ella subió al vehículo del involucrado para ir a comprar unas cervezas, ambos se encontraban en casa de una amiga en común y en el camino éste le exigió un beso. Ella se negó y la situación se tornó violenta: Cuchán la agarró del cuello para lograr su cometido; asustada abrió la puerta y se arrojó del auto en movimiento.El hombre siguió su camino y chocó contra un árbol. Intentó escapar a pie  pero fue detenido en el cruce de Teniente Farías y Piedra Buena por efectivos de seguridad.

En 2004 Cuchán tenía 25 años y asesinó, descuartizó y quemó en una parrilla a su novia de 15 años Luciana Moretti. En 2007 fue condenado a 18 años de cárcel. Luego de cumplir la mayor parte de la pena y alegando buena conducta en 2016 se le otorgó la libertad condicional. Sin embargo, su condena no estaba firme ya que en 2010 el Tribunal de Casación Penal bonaerense se la redujo a 17 años y en 2013 la Suprema Corte provincial declaró su nulidad parcial y ordenó que se dicte una nueva sentencia.

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Lucía Moretti

En 2017 volvió a ser noticia por una nueva denuncia de violencia de género realizada por la que era en ese entonces su pareja, una empleada municipal de Monte Hermoso; y porque después de este caso se abrió una cuenta para buscar pareja en la red social Tinder. Rápidamente se viralizó que el femicida recientemente liberado se encontraba en esa red social.



El calvario de Romina Meneghini

El 15 de octubre de 2013 Romina Meneghini fue a buscar sus cosas a la casa de Morón que compartía con Esteban Piccinin. Se había separado luego de tres años de matrimonio.

MORÓN. Piccinin le disparó a su esposa con una escopeta el 15 de octubre de 2013. (Fuente: Facebook).

Habían quedado para que ella retirara sus pertencias, él la encerró en el garage y al rato volvió con una escopeta. La bala le impactó en el muslo izquierdo. Le produjo un agujero de 17 centímetros. Perdió en ese momento la movilidad de su pierna y casi le cuesta la vida. Pasó por 56 operaciones y sufrió tres ataques cardíacos.  Aún hoy tiene riesgo de que le amputen su pierna.

Esteban Piccinin, ex piloto de TC estuvo sólo unos días demorado en una comisaría y aunque la Justicia lo condenó a cinco años y seis meses de prisión, está libre esperando que la sentencia quede firme.

Romina ya se sometió a 57 cirugías pero todavía podría perder su pierna. (Fuente: Facebook).

Romina aguarda que la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelva dejar la sentencia firme. A pesar de que cuando ocurrió el ataque ya existía la figura de femicidio su caso fue caratulado como «lesiones graves agravadas por el vínculo y tenencia de arma de guerra».

Piccinin además trabajaba en la misma clínica donde Romina estuvo internada por lo que debió luchar para conseguir una restricción perimetral.

Gracias a la justicia machista Romina convive con el miedo. Durante sus tres años de matrimonio sufrió violencia de género. Ya hace cinco años sufre un calvario por parte de la justicia, él hombre nunca fue detenido y ni condenado por una pena menor a la que debería haber tenido, fue preso.

La situación recuerda a la del violador Alexis Zárate. El futbolista fue sentenciado a seis años y medio de prisión por abusar sexualmente de la novia de otro jugador, pero no irá preso hasta que se haga efectiva la condena.

Paulina Lebbos : Absolvieron al único acusado por el femicidio y condenaron a cinco ex funcionarios y policías por encubrimiento

Paulina Lebbos desapareció el 26 de febrero de 2006. El 11 de marzo de ese año, el cuerpo de la joven fue hallado en la ruta 341, a 30 kilometros de la capital tucumana. Las pericias confirmaron que fue arrojada el mismo día que fue asesinada.

Paulina tenia 23 años cuando desapareció, era estudiante de Comunicación en la Universidad Nacional de Tucumán. Casi dos semanas después de su desaparición, dos hermanos encontraron el cuerpo de Paulina al costado de la ruta 341. Sin embargo, la Policía alteró las actas del procedimiento para informar que el hallazgo lo habían hecho efectivos de la comisaría de la zona a través de un rastrillaje. Esa fue la primera irregularidad en la causa.


Este hecho extorsivo de parte de los policías abrió otra causa judicial, por haber falsificado un documento público. Dentro de esta causa se imputó a Enrique García, que en su momento era comisario de Raco, Héctor Brito, jefe de zona y Hugo Sánchez, jefe  de región. Sumado a estos imputados, el padre de Paulina, Alberto Lebbos señaló como posible encubridor a Eduardo Di Lella, quien fue secretario de Seguridad de la provincia.

El 26 de febrero de 2006 después de haber ido a bailar al boliche «Gitana», Paulina se subió a un remise Fiat Duna junto a una amiga, quien se bajó a mitad de camino. Ella, según se cree, siguió viaje hacia la casa de César Soto, la pareja y padre de su única hija.

Temprano a la mañana antes de escuchar la sentencia, Alberto Lebbos hizo una suelta de globos frente a los Tribunales tucumanos pidiendo justicia por su hija.

El juicio se inició el 6 de febrero de 2018. Declararon 162 testigos: 10 de ellos (6 eran policías) quedaron acusados por falso testimonio.

El fiscal Carlos Sales había pedido en su alegato penas de entre 6 y 10 años para los seis acusados, (la más alta para Gómez) al tiempo que los abogados de la querella habían pedido prisión perpetua para Gómez por considerarlo responsable del femicidio  y penas de entre 7 y 14 años y medio para los demás.

Condenados por el encubrimiento, no por el secuestro y femicidio de Paulina:

  • 6 años de prisión Eduardo Di Lella y Hugo Sánchez.
  • 5 años y 1/2 Luis Barrera
  • 5 años Héctor Brito
  • 3 años Hugo Rodríguez
  • Roberto Gómez absuelto

Los magistrados consideran que se debe seguir investigando a la ex amiga de Paulina, Jimena Mercado, al novio de ese entonces de Paulina, César Soto, a la bioquímica Lilia Moyano, a Sergio Kaleñuk, hijo de un ex secretario del ex gobernador de Tucumán, Alperovich y a Gustavo González.

Revictimización y estigmatización social: el caso de Cyntoia Brown

free cyntoiaCyntoia Brown es una mujer negra y pobre de Tennessee, EE.UU., que desde que nació en 1988 es víctima del sistema machista y estigmatizador de su país. Su madre la tuvo sola e hizo lo que pudo, pero por su adicción a las drogas y al alcohol, perdió la tenencia de su hija y Cyntoia fue puesta en adopción. En 2004, cuando tenía 16 años, huyó de su hogar adoptivo para instalarse en la zona roja del lugar, en dónde fue diariamente abusada y golpeada por su proxeneta, apodado “Kut Throat” (“el degollador”), quien la obligaba a prostituirse.

Ese mismo año, Johnny Allen, un agente inmobiliario y exmiembro del ejército de 43 años, pagó 150 dólares para mantener relaciones sexuales con Cyntoia de 16. La joven narró cómo Allen la llevó a su casa e hizo alarde de la colección de armas que tenía, algo que la puso nerviosa. Cuando estaban en la cama, el hombre se mostró violento y luego de un movimiento extraño Cyntoia creyó que iba a sacar un arma para matarla, fue ahí cuando agarró el revolver que le había dado su proxeneta y le disparó.

A los 16 años, siendo todavía menor de edad, Cyntoia Brown fue juzgada como una persona adulta. La justicia de Tennessee desoyó su testimonio, mediante el cual aseguraba haber actuado en legítima defensa, y la acusó por el asesinato de Johnny Allen, condenándola a cadena perpetua.

El caso de Cyntoia desnudó al sistema judicial estadounidense, evidenciando su crueldad a la hora de juzgar a una mujer negra y pobre.

Hace unos días, el gobernador saliente de Tennessee, Bill Haslam, decidió indultar a la mujer, quien obtendrá su libertad definitiva el próximo 7 de agosto. Si bien la decisión fue del gobernador, el indulto fue consecuencia directa del activismo de muches militantes y del conocimiento público que cobró el caso, cuando famosas como Rihanna y Kim Kardashian se solidarizaron con Cyntoia exigiendo su libertad.

Hoy Cyntoia tiene 30 años, de los cuales casi 15 los pasó presa. Es inevitable preguntarnos cuántas Cyntoias habrá que son víctimas de un Estado que estigmatiza a las mujeres pobres, estigmatización que no es propiedad exclusiva de los Estados Unidos.