17 de mayo: Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la bifobia

El 17 de mayo de 1990 la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas.

Este avance fue el fruto de una larga lucha de los colectivos por los derechos de las personas homosexuales, que ya en 1973 habían logrado que la Asociación Norteamericana de Psiquiatría retirase la homosexualidad como trastorno de la sección Desviaciones sexuales de la segunda edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-II). Sin embargo la homosexualidad en ese país no se despenalizó a nivel federal hasta el año 2003.

Hay más de 70 países en donde la homosexualidad es considerada ilegal y en 5 países se castiga con la pena de muerte.

Desde el año 2005 se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, un día para generar conciencia, de denuncia y de reivindicación. En el año 2012 la Cámara de Diputados aprobó el Proyecto de instituir el 17 de mayo como “Día Nacional de lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género” y –además- incorporarlo al calendario escolar.

Argentina reconoce la igualdad en dignidad y derechos de todas las personas independientemente de su orientación sexual, identidad o expresión de género, lo que nos ubica entre los países a la vanguardia en el reconocimiento de los derechos humanos de la población LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex).

Sin embargo a pesar de haber logrado avances en el marco normativo para estos colectivos, en la realidad los avances no se concretan. Siguen existiendo prácticas sociales que reproducen discursos y conductas discriminatorias hacia la diversidad sexual y de género que están asentados sobre prejuicios muy arraigados en nuestras sociedades. Sumado a la falta de acceso a las políticas de Estado de las que deberían ser beneficiarixs. La atención médica, la posibilidad de trabajar siguen siendo barreras para las diversidades.

Brutal ataque homofóbico en comisaria de Santa Fe.

Dos jóvenes denunciaron haber sido detenidos sin motivo en Santa Fe y golpeados por ser pareja. Hay 16 oficiales imputados.

Alexis Do Santos(29) y Nahuel Taborda (27) denunciaron que, luego de perseguirlos y amedrentarlos para detenerlos sin motivo, oficiales de la policía de Santa Fe se metieron a la casa de uno de ellos, los golpearon, al igual que a la hermana del dueño de casa, y luego se llevaron a los tres a la comisaría de Santo Tomé.

Les abrieron una causa por desacato a la autoridad. Al enterarse que ambos eran pareja, fueron víctima de una violencia mayor.

Alrededor de la 1 de la mañana del domingo, Do Santos llegaba a su casa, allí lo esperaba su novio, Nahuel Taborda, que había llegado unos minutos antes con su moto.

Cuando llegó a la puerta, un móvil policial les dio la voz de alto. Ambos entraron al domicilio y les ofrecieron a los oficiales las llaves del auto para que lo revisen pero se negaron a dejarlos ingresar al domicilio. Uno de los policías agarró a través de la reja a Dos Santos del cuello y este lo empujó. Ahi la policía hizo disparos al aire y siguieron llegando móviles policiales. Ambos fueron detenidos junto a la hermana de Dos Santos.

 “Cuando se enteraron de que éramos gays, a mí me manosearon la cola, de paso que me pegaban. A mi pareja, que se tiraba encima mío para defenderme de los golpes, porque yo tengo discapacidad del 75 por ciento por otro episodio de violencia policial que no me animé a denunciar en su momento, le retorcieron los genitales. Nos golpearon arriba de la mesa. Un banco que había lo rompieron con nuestros cuerpos. A mi hermana la tenían esposada en un pasillo, y no podían tenerla ahí porque eran todos policías masculinos”, señaló Do Santos al diario Página 12. 

Alexis y Nahuel decidieron hacer la denuncia de la violencia institucional que sufrieron. Seis de los policías fueron detenidos por «apremios ilegales, allanamiento ilegal, vejaciones y falsedad ideológica».

Las imágenes que compartio Leonela, la hermana de Alexis, hablan por si mismas. Alexis y Nahuel fueron victimas de un ataque homofóbico brutal por parte de la policía de Santa Fe.

Salta es la provincia más hostil a la comunidad LGTBIQ y en donde más crímenes de odio se producen en proporción a la cantidad de habitantes.


De acuerdo a un informe del Observatorio Nacional de Crimenes de Odio LGBT de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires en el año 2018, en la Argentina, murieron 67 personas como consecuencia de crímenes de odio basados en la identidad sexual y falta de acceso a los derechos básicos.

Once mujeres trans y seis varones cis gay fueron asesinados, 43 mujeres trans murieron por el abandono estatal. También se relevaron siete suicidios (cinco varon trans, un varón gay y una lesbiana).

Además se registraron 80 ataques contra personas LGTBIQ que no terminaron en muerte. En total las víctimas de crimenes de odio ascienden a 147 según este informe.

El mismo informe advierte de la inexactitud de los datos relevados que se basan en notas periodísticas o que ingresaron como denuncia a la Defensoría. Se presume que la cantidad de casos es ampliamente mayor.

Casi el 40% de las víctimas tiene entre 20 y 29 años. Este porcentaje coincide con la corta esperanza de vida de una mujer trans.

El informe señala que las fuerzas de seguridad argentinas y los servicios penitenciarios manifiestan particular saña y odio contra la comunidad de mujeres trans. El 48% de los autorxs de violaciones de derechos humanos a personas trans son funcionarios de Estado (fuerzas policiales y servicio penitenciario)

Salta es la provincia marcada como la más violenta para la comunidad LGTBIQ. La provincia de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y Salta registran la mayor cantidad de ataque a personas LGBTI.  La población trans se traslada a los centros urbanos, huyendo de sus comunidades y buscando refugio en la gran ciudad donde creen que tendrán más chances de vivir y ser aceptadxs.

En el caso de Salta, la concentración de población es mucho menor que en la provincia de Buenos Aires y CABA, a pesar de eso tuvieron casi la mitad de crímenes de odio que CABA. Por eso Salta es la provincia más hostil a la comunidad LGTBIQ y en donde más crímenes de odio se producen en proporción a la cantidad de habitantes.

El 41% de los ataques se perpetran en la vía pública y le siguen los hogares de las víctimas.

Es urgente la implementación de políticas públicas para proteger a un sector históricamente vulnerado en nuestra sociedad e incluirlo de manera real, más allá de un avance normativo. A pesar de leyes como la Identidad de Género, la expectativa de vida de las mujeres trans no ha aumentado.