Dora Barrancos renunció a su cargo en el directorio del CONICET

“Tengo un afecto enorme por la institución y me duele este momento de retroceso. Me desgarra profundamente la no incorporación de tantos jóvenes que hoy tienen limitada su perspectiva de desarrollo en el campo de la ciencia y la tecnología. Ayer, eso fue una suerte de combustible para mí. Tengo entendido que los colegas están previendo una despedida formal pero siento que mi despedida fue ayer”, esas fueron las palabras que utilizó Dora Barrancos para despedirse de les trabajadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Barrancos tomó la decisión de renunciar a su cargo en el organismo con el fin de denunciar el ajuste que refleja la subejecución presupuestaria y evidenciar las irregularidades que padecen les científiques del CONICET, como consecuencia de las políticas aplicadas por el gobierno actual, que no tiene en cuenta a la ciencia como prioridad.

Puntualmente, Dora Barrancos consideró inaceptable que tras un año de haber sido elegidos como miembros del directorio, Mario Pecheny y Alberto Kornblihtt no hayan sido nombrados formalmente por el presidente Macri, requisito para que puedan asumir el cargo.

Esta semana, el ajuste que sufre el CONICET estuvo en boga luego de que una científica asistiera al programa de TV “Quién quiere ser millonario” para financiar con el premio la investigación que lleva a cabo junto a su equipo. Sobre el hecho, Barrancos expresó en una entrevista brindada a la UNSAM: “Es patético que una persona con íntima convicción de su labor tenga que ir a un programa de lotería. Y la otra cuestión patética, cuya gravedad subrayo más, es que haya elencos que aplaudan como si fuera una situación normal.”.

Con este gesto, la prestigiosa científica e investigadora en materia de género e historia feminista nos demuestra que la lucha es colectiva y activa. Por lo tanto, para terminar con las injusticias es necesario pasar a la acción y tomar medidas al respecto.   

¡Gracias Dora!

Por primera vez una mujer gana el Premio Abel, considerado el Nobel de las matemáticas

La Academia de Ciencias y Letras de Noruega premió a la estadounidense Karen Uhlenbeck, de 76 años, con el Premio Abel 2019, el equivalente al Nobel en el ámbito de las matemáticas.

Karen Uhlenbeck fue la primera mujer en ser premiada con el galardón creado en 2002, en conmemoración del bicentenario del nacimiento del matemático noruego Niels Henrik Abel y que desde entonces premió a 19 científicos varones.

Hoy Karen Uhlenbeck fue reconocida por su trabajo, que permitió avances revolucionarios en la intersección de las matemáticas y la física, pero tiempo atrás contó cómo fue discriminada solo por el hecho de ser mujer. Cuando era una joven matemática y tuvo que salir a buscar empleo, le dijeron abiertamente que “nadie contrataba a mujeres, porque las mujeres debían quedarse en casa y tener bebés”.

“Uno de los problemas más serios que tienen las mujeres es hacerse a la idea de que existe una sutil falta de aceptación hacia ellas y que tienen que actuar en consecuencia”, alertó la científica estadounidense. En esta línea expresó: «No puedo pensar en una mujer matemática para quien la vida haya sido fácil. Los esfuerzos heroicos tienden a ser la norma».  

La historia de Uhlenbeck da cuenta de la brecha de género que afecta a todos los ámbitos. Las mujeres y les disidentes tendrían que poder desarrollarse como científiques con las mismas condiciones que tiene hoy en día cualquier hombre cis, pero sabemos que eso no pasa.

El heroísmo no puede seguir siendo la norma bajo la cual nuestro trabajo es reconocido.